miércoles, 26 de diciembre de 2007

Noche Buena 2007 en Familia


Como es tradición, otro año más hemos pasado la Noche Buena en Familia, este año con dos angelitos nuevos miembros Álvaro y Ana Belén.
Ya la cena es lo de menos, lo mejor el poder intercambiar compartir y hablar de todas las cosas que han pasado durante el año, al igual que todos lo ilusionantes proyectos que cada uno tiene para el 2008.
Espero que para este próximo año todos comencemos al menos como hemos terminado este y que los objetivos de cada uno se hagan realidad.

sábado, 15 de diciembre de 2007

ENHORABUENA SARA


Hoy se casa una gran amiga Sara,

Lastima que la distancia y los compromisos de estas fechas hagan que no podamos compartir junto con ella y su familia este día tan feliz.

Ella se casa en Miami y aunque de vez en cuando viene a España se quedará a vivir en Estados Unidos, por lo tanto la distancia hace más difícil el que podamos compartir mas momentos junto a ella.

Pero como tu ya sabes Sara estas en nuestro corazón y te deseamos lo mejor para este día y para el futuro. Que disfrutéis del día.

viernes, 7 de diciembre de 2007

LA AGONIA DE UN PIOJO EN LA CABEZA DE UN CALVO


Esta es una redacción que hice cuando iba a FP, para la asignatura de lengua, me encanta y os quiero invitar a que la leáis.




- “¡Corre, Sendy, corre!” - me decía mi abuelo, cuando la torpe mano de aquel desdichado vagabundo atentaba contra nuestros diminutos cuerpecillos.


Él me enseño a librarme de las innumerables amenazas que nos acechaban en aquellas exquisitas matas de pelo.


- ¿Y ahora?, me pregunté - ¿Por qué tuve que caer en esta horrible llanura?


Llevaba días en ella y aún no había podido refugiarme en una mínima raíz de pelo.


Cuando la suerte me abandonó y caí en esta horrible pesadilla, por un momento pensé que me hallaba sobre alguna zona desértica del cuerpo humano, sinceramente, creí que se trataba de una amplia frente pero a medida que avanzaba cansinamente a lo largo de la extensa cabeza, me di cuenta, en ese preciso instante, que en realidad en lo que estaba era sobre una calva, pero mejor lo denominaremos “un calvorota”, si me permiten la expresión.


Aquel calvo, jamás sospechó que yo pudiera estar  sobre él, aunque parecia demostrarme lo contrario.


Cierto día en su rutinario camino hacia la farmacia, para el que cogia un maldito gorro con el que no me dejaba observar lo que ocurría en el exterior, y así, para mi desgracia no pude saltar a alguna de las frondosas cabelleras que tanto echaba de menos.


Fue allí, en la farmacia, donde mi desdicha aumentó de forma exagerada.


Todo se debía a esos malévolos y perfumados productos que se utilizaban como “crece pelo”, un timo del que mi querido calvorota hacia uso.


Cada vez que aplicaba una pequeña dosis de aquellos productos, me sentía agobiado, estaban acabando conmigo pues el agotamiento me acogotaba.


Tras una dura batalla conmigo mismo y con aquellos productos que a toda hora estaban merodeando la calva, insistentemente, logré refugiarme detrás de su oreja.


Pasaron varios días, cuando aquel mar de sustancias desapareció. Escalé hacia lo alto de su cabeza, tan solo me quedaban fuerzas para poder incorporarme, llevaba mucho tiempo sin probar bocado.


Y misteriosamente observé ante mi “UN PELO”, que alcanzaba una altura de dos centímetros.


Una vez inspeccionado el terreno, procedí a extraer el jugo capilar, que tanto deseaba.


YELLOW MAN