
Ya tenemos a Álvaro entre los brazos.
Sinceramente no tengo palabras para describir lo emocionado que uno puede estar cuando tiene el nombramiento oficial de “TIO” (será por aquello que desde pequeño todos nos decimos, QUE PASA TIO), quizá por esto o por otras razones.
Pero uno ya es tío oficialmente y siente como una responsabilidad especial, al igual que unas sensaciones que no se pueden explicar con palabras. Me encanta mi sobrino, como no!
Gracias hermana por traer este ángel con el nombre de Álvaro.



